Lecciones en el aula 3/4
La Clase Justa
Unas semanas después, el profesor propuso un tercer modelo.
“Vamos a probar un sistema más justo. El mérito contará, pero también la solidaridad”. Los estudiantes se miraron intrigados.
“Sus calificaciones”, explicó, “dependerán mitad de su esfuerzo personal y mitad del promedio de la clase. Todos están conectados, como en la vida real”.
En la primera prueba, todos trabajaron juntos, ayudándose, discutiendo y repasando en grupo. Marie explicó, Lucas perseveró y Tom finalmente escuchó.
El promedio subió a 14.
En la segunda prueba, algunos estudiantes aflojaron y el promedio bajó a 10.
Pero en lugar de quejarse, la clase reaccionó.
Se organizaron, se apoyaron y conectaron.
Poco a poco, cada uno encontró su lugar.
Para la tercera prueba, se había establecido un equilibrio.
Marie seguía brillando, Lucas ascendía en la jerarquía y Tom redescubría su entusiasmo por el trabajo duro. Juntos, alcanzaron un nivel que ninguno de ellos podría haber alcanzado solo.
El profesor sonrió.
"El mérito eleva, la solidaridad sostiene. Uno sin el otro conduce a la injusticia o al estancamiento. Juntos, crean una sociedad vibrante."
Moraleja.
Cuando el mérito se combina con la solidaridad, el esfuerzo se convierte en una fuerza compartida.
La justicia no consiste en darlo todo a todos ni en reservarlo todo para los mejores,sino en ayudar a cada individuo a alcanzar su máximo potencial.
Nota.
Lo que es válido para una clase también lo es para una nación.
Observen los países nórdicos, donde se cultiva la excelencia sin olvidar la importancia de ayudar a los demás.